1880

Son desembarcados en Buenos Aires los restos del general José de San Martín, fallecido en Francia en 1850

El 28 de mayo de 1880, arriba a Buenos Aires el transporte "Villarino" trayendo a su bordo los restos mortales del Libertador General San Martín, repatriados desde Boulogne-Sur-Mer.

El presidente Avellaneda promovió el hecho arengando al pueblo argentino con su elocuente mensaje al decir que “los pueblos que olvidan sus tradiciones pierden la conciencia de sus destinos, y los que se apoyan en tumbas gloriosas son los que mejor preparan el porvenir”.

Correspondió el honor de trasladar los restos de Libertador al Villarino, transporte botado el 24 de febrero de 1880 con el nombre del ilustre explorador español de las costas patagónicas. Apenas terminadas las pruebas de recepción del buque en abril de 1880, navegó hacia El Havre. Allí amarró en el Bassin du Roi. Luego de una misa de cuerpo presente en la Catedral de la ciudad, el féretro fue conducido a pulso hasta el coche fúnebre, con escolta de doble fila de soldados que presentaron armas a su paso. Una inmensa cantidad de público presenció la emotiva ceremonia de despedida.

Al llegar a Buenos Aires, se hizo el traslado a la Catedral Metropolitana, donde al día siguiente se celebró el solemne funeral.

1942

México declara la guerra a las potencias del Eje: Alemania, Italia y Japón

El 28 de mayo de 1942, México declaró la guerra a las llamadas potencias del Eje —Alemania, Italia y Japón—, a raíz de dos ataques de lesa soberanía nacional cometidos por submarinos alemanes.

La secuencia de hechos inició con el rompimiento de relaciones diplomáticas de México con las potencias del Eje a resultas del ataque de aviones japoneses contra las instalaciones navales de los Estados Unidos de América en Pearl Harbor, Hawai, el 7 de diciembre de 1941. Previendo una respuesta agresiva por parte de los países que integraban el Eje, México adoptó medidas precautorias, reforzando la vigilancia y los medios de defensa en las costas del Pacífico. Sin embargo a pesar del rompimiento diplomático, no existía una declaración formal de guerra, en virtud de que la política internacional de México ya tenía un carácter de neutralidad. Existía, empero, una circunstancia que permitía atisbar la posibilidad de una agresión por el Eje: México suministraba petróleo a los Estados Unidos, y sus buques-tanque, iban y venían con su preciosa carga de oro negro a través de las aguas del golfo de México.

Los vaticinios se cumplieron: el 14 de mayo del año 1942 el buque tanque “Potrero del llano”, fue torpedeado y hundido, aparentemente por un submarino alemán frente a las costas de la Florida, perdiendo la vida cinco marinos mexicanos. A raíz del incidente el gobierno mexicano presentó una protesta formal ante el gobierno de Adolfo Hitler, sin que se produjera respuesta alguna. Días después, el 22 de mayo del mismo año, otro buque petrolero, el “Faja de oro”, fue hundido presumiblemente por la flota submarina alemana. Dichas agresiones fueron suficientes para que el presidente de la República Mexicana, el general Manuel Ávila Camacho, solicitara al Congreso de la Unión, declarar formalmente el Estado de guerra, petición que fue aprobada por los legisladores. Se inició entonces la única participación activa de México en un conflicto bélico internacional.

Examen de Ciudadania
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