1532

La expedición de Francisco Pizarro llega a Cajamarca

Durante la conquista de Perú, los españoles al mando del conquistador Francisco Pizarro entran en Cuzco y apresan al Inca Atahualpa. En el tercer viaje de la Conquista Pizarro llegó a Cajamarca, capital de imperio inca, donde vivía el emperador Atahualpa. Entró en la ciudad el 15 de noviembre de 1532 y Atahualpa recibió una breve visita del capitán Hernando Soto, en comisionado por Pizarro, quien lo invitó para que acudiese a la cuidad al día siguiente. Aquella noche los españoles se escondieron alrededor de la plaza. Al día siguiente, Atahualpa hizo su ingreso a la plaza en medio de una multitud y un aparato ceremonial esplendoroso. Lo recibió el padre Vicente Valverde, quien le mostró una Biblia que Atahualpa arrojó al suelo porque desconocía de qué se trataba. Entonces los soldados españoles irrumpieron en la plaza infligiendo una aplastante derrota al ejército imperial que huyó despavorido ante la sorpresa que provocaron las armas de fuego y las caballerías, y apresaron a Atahualpa. La leyenda indica que Atahualpa se dio cuenta de la ambición de los castellanos, y estirando su brazo hacia arriba en el cuarto donde estaba preso se empinó y le ofreció a Pizarro comprar su libertad llenando ese cuarto de oro y los dos contiguos de plata, hasta donde alcanzara su brazo. Atahualpa pagó el rescate, pero de todos modos, fue estrangulado la noche del 26 de julio de 1533 y cuartado. Refieren los cronistas que durante las exequias se produjeron desesperadas escenas de dolor por parte de las mujeres y servidoras del Inca; algunas se suicidaron y muchas pidieron ser enterradas con su señor.

1889

Deponen al último emperador de Brasil

Después de un reinado 49 años, Pedro II, el segundo y último emperador del Brasil, es depuesto en un golpe militar. La monarquía brasileña fue establecida en 1822 cuando el príncipe de la corona de Portugal, Don Pedro, desafió a su parlamento y proclamó un Brasil independiente bajo su mando. El imperio brasileño tuvo un comienzo duro, sin embargo, y en 1831 el emperador Pedro I abdicó en favor de su hijo de cinco años y volvió a Portugal. Pedro II fue coronado emperador en 1841, y demostró ser un líder mucho más capaz que su padre. Durante su reinado de cinco décadas, Brasil gozó de una estabilidad sin precedentes, así como su complicada economía se estabilizó y comenzó a crecer. Sin embargo, posteriormente enajenó a ciertos sectores de la sociedad, tales como a los militares y a la creciente clase media urbana. Después de haber sido depuesto, Pedro II fue a Europa, donde murió en el exilio dos años después.

Examen de Ciudadania
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