1789

La “Expedición Malaspina” llega a las islas Malvinas

Las corbetas "Descubierta" y "Atrevida" al mando del Capitán de Navío de la Real Armada Alejandro Malaspina, llegan a las costas de las islas Malvinas para efectuar estudios cartográficos, hidrográficos y observaciones científicas. Las dos corbetas fueron construidas especialmente en el astillero de La Carraca. Su equipamiento era el más moderno para su época, y respondía a la necesidad de ampliar los conocimientos sobre la América, incrementando el reconocimiento de sus costas para optimizar la seguridad en la navegación y su aprovechamiento. El viaje correspondía a un proyecto de Malaspina, quien propuso un reconocimiento completo de las Malvinas, del estrecho Le Maire, parte de la Tierra del Fuego, el cabo de Hornos y, desde éste, cuanto hubiese más al norte y luego en la ruta del retorno, que sería por el Pacífico. La "Expedición Malaspina", partió de Cádiz el 30 de julio de 1789, llevando cada nave a su bordo 102 tripulantes, bien seleccionados, entre los que se encontraban artistas, dibujantes y pintores, quienes debían ir documentando las alternativas de aquella travesía, los paisajes, espacios urbanos y detalles de interés científico. Luego de atracar por unos días en las Islas Canarias, navegaron por las costas de Sudamérica hasta el Río de la Plata. De allí, siguieron hasta las islas Malvinas para arribar el 14 de diciembre de 1789, recalando antes en la Patagonia, donde estudiaron a los indígenas de la región.

1911

Amundsen llega al Polo Sur

El noruego Roald Amundsen se convierte en el primer explorador que llega al Polo Sur, venciendo a su rival británico, Robert Falcon Scott. A principios de 1911, Amundsen llegó en su buque a la Bahía de las ballenas en la Antártida, y levantó su campamento base 60 millas más cerca del Polo que la de Scott. En octubre, ambos exploradores partieron – Amundsen usando trineos con perros, y Scott utilizando trineos a motor, ponies y perros siberianos. El 14 de diciembre de 1911, la expedición de Amundsen ganó la carrera al Polo y regresó a salvo al campamento base a fines de enero. La expedición de Scott fue menos afortunada. Los trineos a motor se rompieron, los ponies tuvieron que ser sacrificados, y el grupo de perros fue enviado de regreso mientras que Scott y cuatro compañeros continuaron a pie. El 18 de enero de 1912, llegaron al Polo sólo para descubrir que Amundsen los había precedido por más de un mes. El clima durante el viaje de regreso fue excepcionalmente malo – dos miembros del grupo murieron – y una tormenta atrapó después a Scott y a los otros dos sobrevivientes en su carpa a sólo 11 millas de su campamento base. El cuerpo congelado de Scott fue encontrado hacia el final de ese año.

Examen de Ciudadania
PUBLICIDAD