1494

Tratado de Tordesillas entre España y Portugal para repartir los territorios del Nuevo Mundo

El día 7 de junio de 1494 se firmó en Tordesillas un acuerdo entre los reyes Católicos de España y Juan II de Portugal, que fijaba los límites de las tierras ya descubiertas o por descubrir. El acuerdo, que se conocería como Tratado de Tordesillas, dividía el mundo transoceánico en dos partes. La línea de demarcación era un meridiano, 370 leguas al oeste del archipiélago de Cabo Verde, que partía el Atlántico en dos partes iguales. El hemisferio occidental le correspondía a España y el oriental a Portugal.

1810

Aparece la "Gazeta de Buenos Ayres", el primer periódico oficial criollo

El 7 de junio de 1810, comienza a publicarse la "Gaceta de Buenos Ayres", primer órgano de prensa de las ideas patrióticas y liberales de los nativos, fundada por Mariano Moreno, uno de los principales caudillos de la independencia.

La Primera Junta de Gobierno le había encargado a Mariano Moreno la creación de un medio para publicar sus actividades. Moreno, reconocido en su tiempo como “el alma de la Revolución”, fue el fundador, el primer editor y uno de los redactores, junto a Manuel Belgrano y Juan José Castelli. Todos los ejemplares de la Gazeta estaban encabezados por una cita del historiador latino Tácito, que decía: “Rara felicidad de los tiempos en que se permite sentir lo que se quiera, y decir lo que se sienta”. Esta frase quería reflejar la importancia de la libertad de prensa -uno de los derechos fundamentales del pueblo-, ya que hasta el fin de la época colonial, el periodismo había sido muy censurado. Moreno escribió: “el pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes”.

El periódico, que salía una vez por mes, dejó de editarse en 1821. En su memoria, desde el año 1938, cada 7 de junio se celebra en Argentina el Día del Periodista.

1880

Toma del Morro de Arica, último reducto de los peruanos en la Guerra del Pacífico

El 7 de Junio de 1880, luego de conocida la derrota en el Alto de la Alianza y de la captura de Tacna, quedaban sólo dos posibilidades para los soldados peruanos en Arica: retirarse hacia el este abandonando el puerto más estratégico del sur y dejar definitivamente el sur a Chile, o bien quedarse a pelear hasta el final. Los soldados peruanos, con el coronel Francisco Bolognesi a la cabeza, optaron por quedarse y ante el pedido de rendición del enemigo decidieron luchar "hasta quemar el último cartucho".

Las fortificaciones en el Morro de Arica, cerro que se eleva hasta 150 metros sobre el nivel del mar, no habían sido completadas. La guarnición, en su mayoría civiles armados con armamento heterogéneo, estaba compuesta por 1,600 hombres. En el puerto, se encontraba anclado el monitor Manco Cápac que actuaría como batería flotante.

Bolognesi, al tomar posesión de la jefatura de la plaza de Arica, demostró una actividad y un entusiasmo extraordinario. Trató de organizar a la defensa peruana, sin desanimarse por la escasez del tiempo y la falta absoluta de materiales. Formó partidas de caballería para vigilancia y mejoró el alimento de la tropa. En relación a la defensa, Bolognesi dirigió la colocación de las minas, se pusieron parapetos - algunos del espesor de un saco lleno - y se trasladaron unos pocos cañones al Morro. Así, frágiles trincheras de arena surgieron en todos los lados en que el Morro era accesible.

Sin embargo, poco se pudo hacer por la falta de obreros, herramientas, tiempo y dinero, frente a las fuerzas chilenas compuestas por 5,300 hombres, caballería y apoyo naval del Cochrane, la Covadonga, el Loa y el Magallanes.

En una de las acciones más violentas de la campaña terrestre de la Guerra del Pacífico, y al mando del general Pedro Lagos, el fuerte y el puerto de Arica quedó finalmente en poder de los chilenos.

Examen de Ciudadania
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