1780

Rebelión indígena en Perú de José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II

El 4 de noviembre de 1780, el cacique de Tungasuca (Bajo Perú), José Gabriel Condorcanqui, hijo del cacique Miguel Condorcanqui y descendiente por línea materna de Túpac Amaru, el último soberano inca, inicia la rebelión indígena. Los tributos excesivos, la mita y los abusos de los corregidores fueron las principales causas de la rebelión indígena que estalló en el valle del Tinta, y que rápidamente se extendió al Cuzco y a otras poblaciones del Alto y Bajo Perú. Durante la rebelión, el abusivo corregidor español, Antonio de Arriaga, fue apresado y ejecutado en el Cuzco por orden del cacique Túpac Amaru II. Al frente de una nutrida hueste y después de vencer a un ejército de 1.200 españoles en Sangarará, Túpac Amaru II no marchó sobre Cuzco sino que regresó a su residencia para facilitar una negociación de paz, ya que su objetivo no era la guerra contra los españoles sino acabar con los excesos de los corregidores. Sin embargo, los españoles organizaron la resistencia y vencieron a los rebeldes el 8 de enero de 1781 con el ejército enviado por el virrey Jáuregui y Aldecoa y, entre el 5 y el 6 de abril, en Tinta, con las tropas del mariscal del Valle. Perseguido por el general Ventura Landa en Tananico, Túpac Amaru II fue hecho prisionero, juzgado severamente y decapitado finalmente, después de ser obligado a presenciar el asesinato de toda su familia, el 18 de mayo de 1781.

1979

Irán toman rehenes americanos

Los estudiantes seguidores del Ayatollah Khomeini conmocionan a toda América al tomar por asalto a la embajada de los Estados Unidos en Teherán. Los fundamentalistas islámicos radicales tomaron 90 rehenes. Los estudiantes estaban enfurecidos porque el depuesto Shah había sido autorizado a entrar en los Estados Unidos para un tratamiento médico, y amenazaron con asesinar a los rehenes si se intentaba cualquier tipo de rescate. Días después, el líder provincial de Irán dimitió y el Ayatollah tomó pleno control del país - y del destino de los rehenes. Dos semanas después del asalto a la embajada, el Ayatollah comenzó a liberar a todos los cautivos no americanos, y todas las mujeres y niños americanos, citando a estos grupos entre los oprimidos por el gobierno de los Estados Unidos. Los 52 cautivos restantes permanecieron a la misericordia del Ayatollah por los 14 meses siguientes. El 20 de enero de 1981, los Estados Unidos liberaron casi $8 mil millones en activos iraníes congelados y los rehenes restantes fueron liberados.

Examen de Ciudadania
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