1535

Primer virrey de Nueva España

Llega al puerto de Veracruz, procedente de Europa, el primer virrey de la Nueva España, don Antonio de Mendoza. Caballero de la orden de Santiago, Antonio de Mendoza sirvió desde muy joven a la corona española tanto en el ejército como en misiones diplomáticas. El 17 de abril de 1535 fue nombrado primer virrey de la Nueva España, según cédula real dada en Barcelona. Se le dio también jurisdicción espiritual, pues debía atender a la conversión y buen trato de los indios y al castigo de los clérigos revoltosos, a la represión de los pecados públicos y los escándalos de los españoles. El 2 de octubre de ese año llegó a Veracruz y el domingo 14 de noviembre hizo entrada solemne a la capital de la Nueva España para gobernar hasta noviembre de 1850. Durante su gobierno logró establecer el sistema virreinal entre los conquistadores originales y los miembros de las Audiencias, creó la primer Casa de Moneda para acuñar plata, y repartió equitativamente las tierras a los conquistadores, expandiendo el territorio, promoviendo la minería, la agricultura y la ganadería, pero, sobre todo, organizando una colonia con una administración eficiente que impulsó el trabajo y el orden. En 1536, el virrey Mendoza introdujo la primera imprenta que hubo en América, donde se publicaron los primeros libros del Nuevo Mundo. En 1537 fundó el imperial Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco, destinado a la educación de los indios nobles y primera escuela en América de estudios superiores.

1944

Finaliza la sublevación de Varsovia

El 2 de octubre de 1944, la sublevación de Varsovia finaliza con la rendición de los rebelde polacos sobreviviente a las fuerzas alemana. Dos meses antes, el acercamiento del Ejército Rojo a Varsovia incitó a las fuerzas de resistencia polacas a lanzar una rebelión contra la ocupación Nazi. Los rebeldes, que apoyaban al gobierno democrático polaco en el exilio en Londres, esperaban ganar el control de la ciudad antes que los soviéticos la “liberaran”. Los polacos, pobremente abastecidos, lograron pequeños avances iniciales frente a los alemanes, pero el líder nazi Adolf Hitler envió refuerzos. En una brutal lucha callejera, los polacos fueron gradualmente vencidos por la superioridad de las armas alemanas. Mientras tanto, el Ejército Rojo ocupó un suburbio de Varsovia pero no hizo ningún esfuerzo para ayudar a los rebeldes polacos. Los soviéticos también rechazaron una petición de los británicos para utilizar las bases aéreas soviéticas para transportar provisiones por avión para los polacos sitiados. Después de 63 días, los polacos –sin armas, provisiones, alimentos y agua- fueron obligados a entregarse. En las condiciones resultantes, los Nazis deportaron a la población de Varsovia y destruyeron la ciudad. Con Varsovia fuera del camino, los soviéticos enfrentaron poca oposición organizada para establecer un gobierno comunista en Polonia.

Examen de Ciudadania
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